Ventajas competitivas de las Sociedades Laborales.

FEANSAL VERTICAL CON LEYENDA

En los últimos meses se han aprobado dos leyes que han constituido un verdadero hito para el posicionamiento de la Sociedad Laboral como la fórmula jurídica más interesante y competitiva en el emprendimiento colectivo.
Son la Ley 31/2015 por la que se modifica y actualiza la normativa en materia de autoempleo y se adoptan medidas de fomento y promoción del Trabajo Autónomo y de la Economía Social y la Ley 44/2015 de Sociedades Laborales y Empresas Participadas.
Ambas leyes se merecen un estudio técnico de su articulado donde se desgrane desde el punto de vista jurídico las novedades técnicas que introduce cada una.
Pero en este artículo lo que pretendemos es evidenciar a modo de titulares las ventajas que ambas leyes aportan a la Sociedad Laboral desde el punto de vista del emprendimiento.
En primer lugar entendemos como un avance sin precedentes la posibilidad de que la sociedad laboral se constituya inicialmente por dos socios trabajadores al 50% por un plazo máximo de 36 meses. Esto viene a solucionar muchos problemas que se planteaban a la hora de emprender cuando el número de emprendedores era de dos y la ley les obligaba, de conformidad con el número mínimo de socios, a tener que buscar un tercer socio, en la mayoría de los casos capitalista, y en muchas ocasiones compromisos familiares.
De conformidad con lo establecido en la Ley 31/2015 y en el caso de que estos socios emprendedores su encuadramiento en Seguridad Social fuera el del Régimen de Autónomos les es aplicable la conocida como tarifa plana de los trabajadores por cuenta propia, con lo que pagarían 50 euros de Seguridad Social los 6 primeros meses y tendrían posibilidad de bonificaciones hasta en 24 meses más dependiendo de la edad de los emprendedores. Se trata este del único caso junto con a las cooperativas de aplicación de la tarifa plana al autónomo societario.
De conformidad con la propia ley 31/2015 y caso de que estos socios emprendedores su régimen de encuadramiento en la Seguridad Social fuera el Régimen General tendrían derecho a unas bonificaciones que podríamos resumir:
Bonificación cuota empresarial tres años, 137,5 euros/mes (1.650 euros/año) primer año, y de 66,67 euros/mes (800 euros/año) dos años restantes por incorporación desempleados como socios menores de 30 años, o menores de 35 años con discapacidad.
Mayores de 30 años, bonificación 66,67 euros/mes (800 euros/año) durante los tres años.
Desde FEANSAL entendemos que estas bonificaciones serían compatibles con la conocida como tarifa plana de los contratos indefinidos los cuales no cotizan por la cuota empresarial por los primeros quinientos euros de base de cotización. Se podría dar el caso de que sociedades laborales juveniles tuvieran costo 0 de Seguridad Social de todos los socios trabajadores al menos durante un año.
Siguiendo desde el punto de vista del emprendimiento y caso de que los emprendedores fueran perceptores de prestación por desempleo, podrían compatibilizar la prestación en el caso de estar en alta en el Régimen General en un 25% de la misma (contrato de fomento de emprendedores) pero lo que ha venido a proclamar la ley 31/2015 es la compatibilización de la prestación por desempleo con el inicio de una actividad por cuenta propia por un plazo máximo de 270 días. Esto es aplicable a las Sociedades Laborales.
Otra posibilidad que tiene el emprendedor, es el conocido pago único. También en pago único la ley 31/2015 establece una novedad y esta es que los emprendedores podrán destinar parte del pago único a los gastos de constitución y puesta en funcionamiento de la entidad, pago de tasas y servicios de asesoramiento, formación e información relacionados con la actividad a emprender. Sigue la exención fiscal total en IRPF del pago único de la prestación por desempleo.

A todo esto hay que sumarle que de conformidad con la nueva ley 44/2015 de Sociedades Laborales se flexibiliza la posibilidad de contratar a personal indefinido por cuenta ajena pudiendo llegar este al 49% del total horas año trabajada por los socios trabajadores de la sociedad laboral.
De conformidad también con la Ley 44/2015 para tener derecho a los beneficios fiscales de las sociedades laborales se elimina la exigencia de dotar el Fondo de Reserva con el 25% de los beneficios fiscales.
También la Ley 44/2015, para evitar posibles miedos a la hora de constituir sociedades laborales ha establecido la posibilidad de que se pueda adoptar en los estatutos criterios y sistemas de determinación previa del valor de las acciones y participaciones.
En materia de encuadramiento de los socios trabajadores en la Seguridad Social sigue el criterio definitivo de que salvo que con los familiares con los que se conviva se tenga el 50% o más de la sociedad (régimen de autónomos) el régimen de encuadramiento sería el del Régimen General de la Seguridad Social inclusive en el caso de los administradores (para las sociedades laborales de menos de 25 socios trabajadores) con derecho a desempleo y a FOGASA. Esta normativa queda fuera de la Ley de Sociedades Laborales para introducirse en la Ley General de la Seguridad Social, con lo que ganamos seguridad jurídica.

En Sevilla a 20 de octubre de 2015,

José Martínez de Pinillos Morales

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